Constelaciones

¿Por qué mirar al cielo, mirar las estrellas? ¿Cuántas personas lo están observando cuando yo lo hago?

Mirar el cielo es un modo de expandir la mirada hacia un territorio que participa de nuestra existencia, lleno de sentidos, tanto como la tierra. La relación con el cielo es histórica. La cartografía celeste de pueblos antiguos y contemporáneos es testimonio de profundos conocimientos astronómicos y habilidades para la comprensión del universo. Estos mapas no sólo contienen estrellas individuales, sino que también delinean figuras mitológicas que forman parte de cosmologías y prácticas culturales vinculadas con la agricultura, la realización de rituales y viajes. Muchas constelaciones imaginadas en el pasado no han llegado hasta nuestros días. Las 88 constelaciones reconocidas actualmente por la astronomía vienen en gran parte de la tradición griega, otros nombres y composiciones de la biodiversidad del universo quedaron ocultos. Los delirios de conquista estelar de industrias tecnológicas inscriben en nuestro firmamento otras constelaciones, hechas de satélites artificiales que no permiten ver las estrellas, poniendo en riesgo nuestra relación con ellas. Las disputas frente al poder de las élites globales no se reducen a la tierra, involucran a todo el universo. La contaminación en diversos estratos de la atmósfera crece con los continuos lanzamientos de estos satélites que hoy día llegan a ser 11 mil, de los cuales, 8 mil, son propiedad de una sola empresa, Starlink. No son éstas las constelaciones que convocamos aquí.En este espacio, queremos rescatar la potencia de las constelaciones como cartografías sensibles íntimamente conectadas con nuestras vidas, en cuanto pueden ser manifestaciones de creatividad y resistencia que conectan diversos territorios y procesos de construcción de memoria y paz en mundos múltiples y divergentes.

Constelar

Constelar es observar con atención el cielo, dejando que las estrellas, como desde el inicio de los tiempos, nos guíen e iluminen. Constelar es un acto relacional para imaginar uniones y conjunciones entre diversos seres, para sentir lo que dichas interacciones producen en nosotros. Constelar es pensar, percibir, soñar. Constelar es resurgir de las cenizas y desde los legados reactivar llamas creadoras. Constelar es responsabilidad con la vida desde lo cotidiano y en nuestras prácticas culturales. Pero constelar no es tarea sencilla, ni una respuesta fácil a las dificultades. Es una labor llena de incertidumbres, de preguntas. Implica un gran esfuerzo para la comprensión, si bien insuficiente, de las complejidades del presente para la composición de devenires. Si bien hay un empeño individual en el acto de constelar, no se puede limitar a esa esfera. Necesita de redes comprometidas y plurales interesadas en el bien común. Constelar paces es una apuesta ética, académica y política por visibilizar experiencias de paz en diversos territorios que sortean el vértigo que las guerras y las violencias producen. Son relatos de belleza y dolor, de relaciones entre seres humanos, no humanos, seres ausentes o invisibles contadas a través de diversos lenguajes: cantos, dibujos, rituales, tejidos.


Leer el preludioLeer el manifiesto

¿Qué es la paz para ti?

Merci! Votre demande a bien été reçue.
Oups! Une erreur s'est produite lors de l'envoi du formulaire.